

Detector inalámbrico de doble tecnología diseñado para instalaciones profesionales que requieren alta confiabilidad en la detección de intrusos. Integra un sensor PIR para la captación de calor corporal y un radar de microondas que confirma el movimiento; ambos deben activarse simultáneamente para generar una alarma, reduciendo drásticamente los eventos falsos provocados por corrientes de aire o cambios térmicos. Ofrece un rango de detección de 12 m (39.4 ft) con un ángulo de cobertura de 85.9°, inmunidad a mascotas de hasta 24 kg y comunicación bidireccional cifrada mediante AES-128. Funciona con una batería CR123A con una duración estimada de 5 años y soporta temperaturas de operación de -10 a 55 °C.